INGREDIENTES:
PREPARACIÓN:
Es preferible utilizar la albahaca fresca, si esto no fuera posible recurra a la seca.
Limpiar las hierbas frescas con ayuda de un papel de celulosa o trapo. Si tuviesen arena, páselas por un poco de agua, y espere a que estén secas.
Trituramos la albahaca y la introducimos en un frasco de cristal limpio donde van a macerar y a ser posible hermético, añadir un poco de sal y rellenar la botella con aceite. Tapar herméticamente y dejar macerar durante 1 mes. No conservar en la nevera.
Para que el sabor del aceite sea más intenso, a mitad del proceso renueve las hierbas y déjelo 2 semanas más con las nuevas.
Y si quieres mezclar el sabor con otra hierba más, repite el proceso con la otra especie.
También se puede añadir dos dientes de ajo bien pelados.
Una vez terminado el proceso de maceración colar el aceite si se desea, e introducirlo en una aceitera para su uso.
PARA UTILIZAR EN:
Crudo para aliñar ensaladas o como base para freír berenjenas, calabacines o pimientos.