CONTENIDO

Aunque si es verdad que en la cocina está todo inventado, siempre encontramos más y más recetas para compartir; así que os doy la bienvenida a este blog que no pretende otra cosa más que ser un gran archivo, donde además de poder encontrar más de 1.500 recetas de cocina entre saladas y dulces, ¡de momento! (que con vuestra ayuda esperamos que sean más), podéis encontrar también como hacer cócteles, bebidas caseras, conservar y congelar alimentos en casa, algunas recetas paso a paso para principiantes, conocer términos culinarios, despieces de las carnes, calendarios de las frutas, hortalizas, pescados y mariscos, alguna sección nueva que aún nos queda por añadir pero todo en esta linea y ya sabéis si hay alguna cosa que os interese en particular sólo tenéis que poneros en contacto con nosotros en:

pasionporcocinar@gmail.com.es





COMO CORREGIR EL EXCESO DE SAL EN UN GUISO


Ley número uno en la cocina: cualquier alimento con poca sal, se puede corregir en cualquier momento durante su cocción… e incluso en la mesa, con los alimentos ya emplatados, un golpe de salero y… ¡listo!. En cambio, como arreglar el exceso de sal, es mucho más complicado… hasta el punto de que, en ocasiones, no tiene solución.

Por tanto, la norma básica debe ser siempre ser comedido con la sal, poner poquita, probar, rectificar si fuera necesario.

¿A quién no se le ha ido la mano alguna vez? ¿o se da cuenta de que ya había puesto sal solo cuando ya ha caído el nuevo puñado? Si el mal ya está hecho… sigue estos consejos para intentar arreglar el desaguisado, antes de llamar a tu restaurante de comida a domicilio favorito.

1. Si lo que estás cocinando es un guiso, la mejor opción es añadir una o dos patatas crudas partidas en trozos y dejar que el guiso sigua cociendo. Cuando la patata ya esté hecha, puedes, retirarla… o dejarla, si le viene bien a tu plato. La patata es lo que mejor funciona para absorber la sal… aunque también hay quien añade arroz, una bola de miga de pan e incluso… ¡palillos!. En este caso, hazlo en una malla, para poder retirarlos después con facilidad.

2. Otra opción es diluir tu plato para disminuir la concentración de sal. Añade a tu guiso agua o caldo, para no restar sabor, pero en este caso asegúrate de que el caldo no sea salado. Obtendrás mucha más cantidad de comida… pero al menos, estará al punto de sal.

3. También funciona añadir un poco de vinagre o de limón ya que el ácido corta el sabor a la sal. También puedes añadir una pizca de azúcar para contrarrestar el exceso de sal… e incluso un poco de leche. Pero claro, en todos estos casos, depende del plato que estés preparando porque todos estos elementos aportan sabor.

4. Otra opción es enjuagar en agua fresca el alimento que hayas cocinado con exceso de sal. Esta es una buena opción para las verduras, arroz o pasta cocidos, antes de aliñarlos.


5. El chorro de agua fría también funciona para ingredientes muy salados. Remoja bien unas anchoas muy saladas antes de añadirlas a un plato.