INGREDIENTES:
- 10 láminas de pasta filo
- 2 cebollas
- 1 pechuga de pollo
- 1 cucharada de almendras
- 1 cucharada de piñones
- 1 cucharada de pasas
- 5 dátiles
- 1 cucharadita de cominos molidos
- 1 cucharadita de jengibre molido
- 1 cucharada de cúrcuma
- pimienta negra
- sal
- unas semillas de cilantro
- 1 cucharada de agua de azahar
- aceite de oliva virgen extra
- azúcar y canela para espolvorear
PREPARACIÓN:
Pelamos y cortamos las cebollas en rodajas finas y las pochamos a fuego muy suave en una sartén con un poco de aceite.
Cuando la cebolla comience a dorarse, incorporamos las almendras y los piñones, mezclamos y dejamos que se cocinen unos minutos, añadimos el pollo troceado y salpimentado, las pasas y los dátiles picados y todas las especias, mezclamos bien, dejamos cocinar a fuego suave y tapado, unos quince minutos, destapamos, añadimos el agua de azahar, mezclamos y dejamos que se enfríe.
Una vez que el relleno se ha enfriado, lo trituramos un poco hasta que quede desmenuzado, pero no hecho una pasta.
Precalentamos el horno a 180ºC.con calor circular y si es calor arriba y abajo lo haremos a 200ºC.
Extendemos las hojas de pasta filo, podemos hacerlo en un molde o directamente en la bandeja de horno, ponemos una hoja de pasta filo, la pincelamos con aceite y ponemos otra hoja encima, así hasta tener 4 o 5 capas.
Extendemos el relleno sobre la pasta filo y cubrimos con el resto de hojas, recordando pincelar todas con aceite. Estas últimas hojas las remetemos hacía dentro, cerrando la pástela.
Metemos en el horno durante 15 o 20 minutos, o hasta que esté doradita.
Dejamos enfriar y espolvoreamos toda la superficie con azúcar glas y canela.