- 750 gr. de albaricoques maduros
- 1/4 litro de nata
- 300 gr. de azúcar
- 15 gr. de gelatina neutra (en hoja)
- 1/2 copita de Curasao
Ponemos las hojas de gelatina en agua.
Pelamos los albaricoques y los pasamos por un pasapuré, lo mezclamos con el azúcar, lo ponemos al fuego y cuando rompa a hervir, espumamos y lo dejamos 6 minutos.
Disolvemos la gelatina en 3 cucharadas de agua hirviendo.
Se agrega el Curasao, la gelatina, y se pasa todo por un colador y se deja enfriar en el frigorífico, para que endurezca.
Cuando veamos que el puré de albaricoques empieza a endurecer, añadimos la nata montada, mezclamos con cuidado, untamos un molde con aceite de almendra dulce, (si tenemos) y sino con margarina.
Vaciamos el contenido en él y dejamos cuajar del todo en el frigorífico.
Para desmoldarlo, metemos en un recipiente con agua templada unos instantes. Puede adornarse, si se quiere con nata y unas cerezas confitadas.