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Aunque si es verdad que en la cocina está todo inventado, siempre encontramos más y más recetas para compartir; así que os doy la bienvenida a este blog que no pretende otra cosa más que ser un gran archivo, donde además de poder encontrar más de 1.500 recetas de cocina entre saladas y dulces, ¡de momento! (que con vuestra ayuda esperamos que sean más), podéis encontrar también como hacer cócteles, bebidas caseras, conservar y congelar alimentos en casa, algunas recetas paso a paso para principiantes, conocer términos culinarios, despieces de las carnes, calendarios de las frutas, hortalizas, pescados y mariscos, alguna sección nueva que aún nos queda por añadir pero todo en esta linea y ya sabéis si hay alguna cosa que os interese en particular sólo tenéis que poneros en contacto con nosotros en:

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POLLO A LA PARMESANA




En la gastronomía italiana el queso parmesano es como el chile en México, no puede faltar a la hora de comer, hay infinidad de recetas donde lo usan como acompañamiento, pero en esta en particular, el queso parmesano y el Mozarella, consiguen darle un sabor exquisito al pollo, y este platillo en especial puede ser utilizado para una gran cena romántica.

Maribel

INGREDIENTES:

  • 2 pechugas de pollo deshuesadas y sin piel
  • 2 tomates maduros
  • 1 diente de ajo
  • queso parmesano rallado
  • 2 rebanadas de mozzarella
  • 1 huevo
  • 1 chorrito de leche
  • pan rallado
  • harina
  • aceite de oliva
  • sal
PREPARACIÓN:
 
Pelamos los tomates, les quitamos las semillas y los troceamos en dados pequeñitos.

Fileteamos el ajo.

Ponemos a calentar una sartén con un chorro de aceite de oliva, unas 3 cucharadas soperas.

Ponemos los ajos en el aceite para que vaya soltando sabor, cuando empiecen a saltar, antes de dorarse, añadimos los tomates y los salteamos.

Cocinamos durante 5 minutos y reservamos; quitamos el ajo.

Si las pechugas son muy gordas, las cubrimos con film y las aplastamos  para igualar el grosor.

Batimos el huevo con dos cucharadas de leche y bien de sal.
Pasamos las pechugas por harina y las sacudimos para que caiga la harina  sobrante.

Las pasamos por huevo y luego por pan rallado.

Las  freímos en aceite bien caliente y las sacamos a un papel absorbente.

Precalentamos el horno a 200ºC.

Colocamos las pechugas fritas sobre una fuente de horno.

Les ponemos una cucharada de tomate a cada una, tratando de que no se vuelque por los costados.

De esta manera las pechugas se mantendrán crujientes al no mojarse con el tomate.

Las espolvoreamos con abundante queso parmesano rallado y las cubrimos con la Mozzarella.

Las ponemos al horno hasta que la Mozzarella haga burbujitas y comience a tornarse de un color marrón suave.


Las  servimos bien calientes acompañadas de puré de patatas, patatas fritas o arroz.