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Aunque si es verdad que en la cocina está todo inventado, siempre encontramos más y más recetas para compartir; así que os doy la bienvenida a este blog que no pretende otra cosa más que ser un gran archivo, donde además de poder encontrar más de 1.500 recetas de cocina entre saladas y dulces, ¡de momento! (que con vuestra ayuda esperamos que sean más), podéis encontrar también como hacer cócteles, bebidas caseras, conservar y congelar alimentos en casa, algunas recetas paso a paso para principiantes, conocer términos culinarios, despieces de las carnes, calendarios de las frutas, hortalizas, pescados y mariscos, alguna sección nueva que aún nos queda por añadir pero todo en esta linea y ya sabéis si hay alguna cosa que os interese en particular sólo tenéis que poneros en contacto con nosotros en:

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PATÉ DE HIGADOS DE POLLO Y CHAMPIÑONES AL JEREZ

 
PATÉ DE POLLO Y CHAMÌÑONES

4 Personas

INGREDIENTES:
  • 2 cucharadas de mantequilla
  • 450 gr. de hígados de pollo limpios
  • 1 cebolla
  • 1 hoja de laurel grande
  • 1/2 cucharadita de romero seco
  • 2 yemas de huevo
  • 3 cucharadas de leche
  • 2 cucharadas de crema para batir
  • 2 cucharadas de vino de Jerez
  • 2 cucharadas de harina
  • 200 gr. de champiñones picados
  • 3 trozos de tocino picado
  • 2 dientes de ajo picados
  • 1/2 cucharadita de tomillo seco
  • pimienta
  • sal
PREPARACIÓN:


Precalentamos el horno a 180º C.

Derretimos la mantequilla en una sartén grande a fuego medio y agregamos los hígados.

Al de unos minutos pero que aún no estén listos del todo, es decir entre 3 y 4 minutos aproximadamente, añadimos la cebolla, los champiñones, el tocino, el ajo, el tomillo, el laurel y el romero.

En el momento en el que los hígados de pollo hayan comenzado a ablandarse y ya no tengan su característico color rojo, retiramos la hoja de laurel y pasamos por la batidora hasta conseguir una consistencia cremosa y suave, al mismo tiempo vamos incorporando la yema de huevo, la leche, la crema, el Jerez y la harina, salpimentamos al gusto y vertemos la mezcla en uno o dos moldes, que no sean muy hondos, para que se pueda hacer bien.

Después los metemos en el horno durante una hora.

Hacemos lo mismo que con los bizcochos, para saber si está listo pinchamos con un cuchillo y si sale limpio estará listo para sacarlo.

Cuando ya esté hecho lo sacamos del horno y dejamos que se enfríe fuera de la nevera.
Cuando ya esté frío lo metemos en la nevera  para conservar.