Manera de limpiar las alcachofas de Tudela; bueno y las que no lo son, !!También!!
ja ja ja.
Y de verdad hacerme caso las alcachofas de Tudela son de primera y no es pasión es una razón sincera.
Las distinguiréis porque no están abiertas en la parte superior, como otras a las que incluso se les ve un orificio, son más pequeñas y regordetas.
Vuestra amiga:
Maribel
LAS ALCACHOFAS:
Son de esas maravillosas y exquisitas verduras de nuestra huerta tudelana que si no se limpian bien te arruinan un buen plato con una facilidad tremenda, en el momento que comienzan a salir hojitas duras cuando los comensales las están degustando; por tal motivo debemos ser generosos a la hora de quitarles las hojas exteriores verdes, eso no quiere decir que no se aprovechen, lo haremos en otro plato, por ejemplo en una excelente crema de alcachofas, que incluso podemos conservar en tarritos de cristal o en el congelador, para futuras recetas.
Empezamos colocando dos recipientes con agua fresca y un buen chorro de limón y una ramita de perejil en cada uno.

Cortaremos parte del rabo de la alcachofa, pero nunca cortamos entero.
Comenzaremos a quitarle las hojas verdes, que desecharemos, las siguientes son hojas oscuras y paulatinamente van aclarando.

Debemos llegar a las hojas verdes claritas que están prietas y muy juntitas el “corazón de la alcachofa"
El rabito de la alcachofa lo pelamos como si estuviésemos sacando la punta de un lapicero.

Entonces con el cuchillo cortamos “la punta de la alcachofa”, las hojas son más duras en esta parte. y tardan más tiempo en cocerse que el resto de la alcachofa.
Estas son las partes aprovechables de una alcachofa.

A medida que vamos limpiando las alcachofas vamos poniéndolas en uno de los recipientes que tenemos con agua y limón preparados, esto hará que no ennegrezcan.
En el otro recipiente ponemos las hojas que hemos quitado de entre la primera capa, que era muy verde y el corazón de la alcachofa, esas que son pellejudas, pero que nos sirven para hacer una estupenda CREMA DE ALCACHOFAS.
YA SOLO NOS QUEDAN DOS COSAS:
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La manera en la que queramos partirlas para cocinarlas, lo haremos según la receta, enteras, en mitades o en cuartos.
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Y cocerlas, para esto lo haremos en agua caliente con sal durante 20 o 25 minutos, esto también depende del tamaño de las alcachofas. Para saber si están bien cocidas podéis serviros de la punta de un cuchillo para ver si entra con facilidad sobre una de ellas, si es así, es que están bien cocidas.