Estas son solo recomendaciones generales, pero tratan de expresar aspectos muy importantes que son válidos para toda la familia, para personas de todas las edades.
Si queremos que los niños aprendan hábitos saludables, este debe ser el objetivo de toda la familia (de nada sirve intentar que los niños hagan algo que no hacen los padres de forma cotidiana y con naturalidad).
- Siempre que sea posible, coman en familia. Los niños aprenderán hábitos saludables si los ven a diario y con naturalidad en sus padres y demás familia.
- Evitar las distracciones durante la comida (televisión, etc.). El tiempo de comer es un periodo de aprendizaje y comunicación: para hablar, buscar el contacto visual (lactantes pequeños) y compartir (niños mayorcitos).
- Trate de estar presente en el tiempo de la comida, anímele a comer pero no le fuerce, haga caso de las indicaciones del niño (hambre, satisfacción).
- Evite las prisas, pero el tiempo de comer también debe estar limitado (30 a 45 minutos según los casos).
- Evite las tomas de alimento entre comidas; puede tomar agua si la necesita, o hace calor.
- El lavado de manos del cuidador y del propio niño antes de preparar la comida y antes de comerla es imprescindible.
- Horarios, si bien en las primeras semanas es conveniente hacer una alimentación a demanda, a partir de los 4-5 meses es recomendable tratar de establecer ciertas pautas horarias; por ejemplo: desayuno hacia las 8-9 h, comida a las 12-13 h, merienda a las 16-17 h, y cena a las 20-21 h (aproximadamente). Los lactantes que lo necesiten pueden hacer otras tomas además de lo indicado. A partir de los 5-6 meses de edad, la mayoría de los lactantes y niños hacen 4-5 comidas al día.
- La alimentación debe adecuarse a las particularidades culturales y preferencias de cada familia.
- Recuerde que las cantidades de alimentos las debe marcar cada niño (a los padres les corresponde cuidar la calidad y variedad); recuerde también, que el hecho de que un niño enfermo coma menos no es importante, más bien es natural.
- Alimentación variada y equilibrada. Ningún alimento o producto debe estar prohibido (salvo alergia comprobada), simplemente limite su consumo a las ocasiones que usted establezca.