INGREDIENTES:
- 1 manojo de espinacas
frescas
- 3 patatas
- 1 puerro
- 1 cebolla blanca
- 1 taza de salsa bechamel
- 2 tazas
de caldo de pollo
- 1 pizca de pasta de
ajo
- 1 sal al gusto
- 1 pimienta negra
PREPARACIÓN:
Pelamos las patatas y las cortamos en cuadros
medianos, ponemos una olla honda con agua a fuego medio y cocinamos hasta que
estén blandas. Retiramos y reservamos.
Llevamos una olla honda a fuego medio, adicionamos
una cucharadita de aceite de girasol y ponemos las cebollas picadas con sal y
pimienta negra al gusto. Sofreímos durante algunos minutos.
Cubrimos con el caldo de pollo
y agregamos la salsa bechamel que es la base de la receta.
Una vez que la base esté espesa, agregamos las
espinacas limpias, es decir, con las hojas lavadas y el tallo de cada una de
ellas retirado, incorporamos también las patatas previamente cocinadas, dejaos
cocinar a fuego lento, cuando ya estén hechas apagamos el fuego.
Licuamos la sopa la ponemos en
una olla y calentamos nuevamente para que podamos servir nuestra sopa.
Servimos la sopa florentina
caliente, lo ideal es agregar una cucharadita de crema de leche o un huevo
cocido picadito.