Además de contener más de 12 vitaminas y minerales, los huevos tienen mucha proteína, la cual es esencial para tu embarazo.
Las células del cuerpo de tu bebé, que ahora crecen y se multiplican a una velocidad asombrosa, están hechas de proteínas.
Además, tu propio organismo necesita proteínas para el crecimiento y la reparación de los órganos que también se desarrollan en tu cuerpo, como la placenta, el útero y los senos.
Los huevos también son ricos en colina, un nutriente esencial para el crecimiento de tu bebé y la salud de su cerebro, y que a la vez ayuda a prevenir defectos del tubo neural.
Además, puedes comprar huevos que contengan ácidos grasos omega-3, que son importantes para el desarrollo del cerebro y la visión de tu bebe. (Las marcas que contienen omega-3 lo traen impreso en la caja.)
¿PERO NO CONTIENEN LOS HUEVOS DEMASIADO COLESTEROL?
La verdad es que hemos sido injustos con los huevos.
En realidad, el consumo de grasas saturadas (como las que contiene la manteca, los cortes de carnes rojas con alto contenido en grasas, el aceite de palma, la crema de cacao y diversos alimentos procesados) es mucho más perjudicial que el colesterol presente en los huevos de forma natural.
Si eres una mujer saludable, con un nivel de colesterol en la sangre normal, puedes incluir sin miedo uno o dos huevos en tu alimentación diaria, dicen los expertos en nutrición.
Además de sanos, los huevos son baratos, fáciles y rápidos de preparar, y muy versátiles.
Cuando te falte tiempo o energía para cocinar, un par de huevos duros o una rica tortilla de huevos (a la que puedes agregarle algunas verduritas) son siempre una excelente opción.
Sólo debes asegúrate de cocinarlos bien y evitar las comidas y postres que contengan huevos crudos, los cuales podrían contener bacterias que pueden causar infecciones y hasta provocar un parto prematuro.