INGREDIENTES:
-
320 gr. de arroz arboreo
-
1 litro de caldo de pollo
-
1 vaso de vino blanco
-
1 cebolleta
-
1 puerro grande
-
1 calabacín grande
-
1 cucharada de mantequilla
-
sal al gusto
-
aceite de oliva virgen extra
-
queso parmesano recién
rallado
perejil picado
PREPARACIÓN:
En una cazuela ponemos el caldo de pollo a
calentar hasta que hierva, bajamos el fuego y mantenemos hirviendo a temperatura
constante.
Picamos la cebolleta en BRUNOISE, cortamos el puerro en rodajas y el
calabacín en cubitos. Reservamos.
En una cazuela ancha, calentamos un poco de aceite
y doramos la cebolla, añadimos el puerro, pochamos e incorporamos el calabacín;
cocinamos unos minutos y cubrimos con un poco de agua dejando que la verdura se
cocine durante unos minutos.
Añadimos el arroz y rehogamos bien un par de
minutos, removiendo constantemente.
Subimos el fuego y echamos el vino, esperando a
que se consuma totalmente; añadimos entonces el caldo caliente hasta que se
cubra el arroz y dejamos que se cocine a fuego medio.
Debe mantenerse hirviendo sin cesar hasta el final
de la cocción.
Es importante ir removiendo bien con una cuchara
de madera con bastante frecuencia, procurando que no se pegue al fondo y que
todo el arroz cueza por igual.
Vamos a ir añadiendo poco a poco el resto de
caldo, a medida que el arroz lo vaya pidiendo durante unos 18 o 20 minutos,
hasta que el caldo se gaste y el arroz esté al dente.
Debe quedar una textura cremosa pero no caldosa.
Una vez conseguido el punto deseado echamos mantequilla, distribuyéndola bien, e
incorporamos el queso.
Añadimos el perejil y dejamos reposar el risotto fuera del fuego durante un par de
minutos, y ya podemos servir.